Viajar con niños

Viajar con niños puede traer grandes recompensas y grandes desafíos. Muchas familias llevan a sus hijos a todas partes del mundo. Muchas de las mismas medidas de seguridad que aplican para los adultos también aplican a los niños. Sin embargo, debido a la inmunidad limitada de los niños frente a las enfermedades, las medidas de protección de los alimentos y el agua, así como la limitación de su exposición a las enfermedades, estas medidas de seguridad son aún más importantes.

Vacunas para niños

Consulte con el proveedor de atención médica de su hijo acerca de las vacunas que su hijo pueda necesitar lo antes posible antes de viajar. Es posible que haya que adelantar el calendario de algunas vacunas. Y puede haber otras vacunas especiales que sean necesarias, según el lugar al que se viaje.

Cuidado con la comida, el agua y los insectos

Tenga mucho cuidado al exponer a los niños a diferentes alimentos y agua. No les dé a los niños ningún alimento que no esté cocido. También evite las frutas y verduras de los países en vías de desarrollo, a no ser que las pele usted mismo. Los niños corren mayor riesgo de tener diarrea del viajero y otras infecciones digestivas. Tenga mucho cuidado al mezclar la fórmula infantil con el agua. Utilice agua purificada para beber, hacer cubitos de hielo, cepillarse los dientes y mezclar la fórmula infantil y los alimentos. O puede usar un gel desinfectante para manos a base de alcohol para desinfectar los objetos. Tenga especial cuidado al limpiar los chupetes, anillos de dentición y juguetes que se caen al suelo o son manipulados por otras personas.

Mantenga a los niños alejados de los insectos y los animales para evitar la propagación de enfermedades. Algunos viajeros dudan de la seguridad de los repelentes en los niños. Los informes sobre la toxicidad del DEET, el repelente utilizado desde la década de 1950, han sido escasos y se han relacionado con un uso incorrecto. La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) y los CDC aprueban y apoyan el uso de DEET (10 % a 30 %) en niños mayores de 2 meses.

Para ayudar a proteger a sus hijos de las picaduras de mosquitos, los CDC recomiendan lo siguiente:

  • Utilice ropa que cubra los brazos y las piernas de su hijo.

  • Utilice telas mosquiteras para cubrir cunas, cochecitos y portabebés.

  • No utilice repelente de insectos en bebés menores de 2 meses.

  • En los niños mayores de 2 meses, no aplique el repelente en la boca, los ojos o las manos, ni en la piel lastimada o irritada.

  • En niños menores de 3 años, no utilice productos que contengan aceite de limón, eucalipto o para-mentano-diol.

  • Si utiliza un spray contra insectos, rocíe primero una pequeña cantidad en sus manos y luego aplíquelo en la cara de su hijo. No se lo aplique en la boca ni en los ojos.

  • Nunca rocíe el repelente directamente en la cara de su hijo.

Si su hijo tiene síntomas de fiebre, sarpullido, dolor en las articulaciones o enrojecimiento de los ojos, póngase en contacto con su proveedor de atención médica y dígale a dónde ha viajado. Un bebé de menos de 2 meses de edad con fiebre de 100.4°ºF (38°ºC) o más debe acudir siempre a un proveedor de atención médica. Llame a su proveedor o busque atención médica de inmediato si su bebé es menor de 2 meses y tiene fiebre.

Volar con sus hijos

Los viajes en avión pueden ser emocionantes, aterradores e incluso dolorosos para los niños pequeños. Los niños corren un mayor riesgo de que se les "tapen" los oídos durante el despegue o el aterrizaje. Esto suele provocar dolor. Debido a una bolsa de aire en el oído medio que es sensible a los cambios de presión atmosférica, el cambio de altitud cuando el avión despega o aterriza puede causar molestias en los oídos. Los niños pequeños se ven especialmente afectados por la obstrucción de los conductos auditivos porque sus trompas de Eustaquio son más estrechas que las de los adultos.

Tragar o bostezar suele ayudar a "destapar" los oídos y aliviar las molestias. Darles el biberón o el chupete a niños muy pequeños también puede ayudar a "destapar" los oídos. Intente mantener a su bebé despierto mientras el avión desciende.

Los niños mayores pueden masticar chicle o beber un vaso de jugo.

Manejar los mareos provocados por el movimiento

Los niños parecen ser más propensos al mareo que los adultos. Un antihistamínico puede ayudar a prevenir o aliviar el mareo, pero su uso está restringido por la edad. Si su hijo se marea, coméntelo con su médico antes de viajar y pregúntele qué medicamento puede ayudarle. Otras formas de aliviar el mareo provocado por el movimiento incluyen lo siguiente:

  • Coma algo liviano o un refrigerio antes del viaje y durante este.

  • Siéntese en la zona del vehículo que tenga menos movimiento. En un avión, es a la altura de las alas. En los trenes y autobuses, está cerca de la parte delantera del vehículo. En un barco o una embarcación, la cubierta es la que tiene menos movimiento. El asiento delantero del coche tiene menos movimiento que el trasero, pero no es seguro para los niños. Siempre deben estar asegurados en un asiento de seguridad para coche o con el cinturón de seguridad en el asiento trasero.

  • Anime a los niños a dormir durante el viaje.

  • Ofrezca a los niños lentes de sol para reducir la estimulación visual.

Otros consejos útiles para viajar con niños

  • Consulte a su agente de viajes sobre los mejores asientos de avión para niños. Si viaja con bebés pequeños, pida los asientos de mampara en los vuelos de larga distancia. Suelen tener camas para bebés que se fijan al techo del avión.

  • Organice con antelación comidas especiales para niños, sobre todo si su hijo es quisquilloso con la comida. Lleve también sus alimentos y refrigerios favoritos, por si hay escasez de comidas. Asegúrese de llevar suficiente fórmula infantil y comida para bebés para un período de 24 horas.

  • A menos que esté seguro de que hay asientos de seguridad para niños en su destino, traiga el asiento de su hijo desde casa. A muchos niños también les gusta la seguridad de tener su propia silla de automóvil.

  • Lleve consigo muchos juegos, juguetes y libros para mantener a sus hijos tranquilos y ocupados. Una maleta con ruedas para niños permite incluso a los más pequeños llevar muchas de sus pertenencias favoritas.

  • Cuando visite lugares de interés grandes, organice un lugar de encuentro familiar en caso de que se separe de los demás miembros de su familia.

  • Asegúrese de que sus hijos sepan qué hacer si se pierden en una ciudad extraña, especialmente en un país extranjero. Algunos expertos aconsejan dar a los niños un collar o una tarjeta que incluya su dirección y número de teléfono mientras están en el extranjero. Pueden llevar la tarjeta consigo en todo momento. Pero no incluya sus nombres.

  • Si su hijo tiene una enfermedad crónica o tiene el sistema inmunitario debilitado, hable con su proveedor de atención médica sobre las precauciones especiales que deberá tomar al viajar.

  • Si su hijo es un adolescente de más edad que viaja con un grupo de estudiantes, considere la necesidad de recibir asesoramiento sobre el tratamiento de las enfermedades comunes relacionadas con los viajes, los riesgos de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), la prevención de las agresiones sexuales y el consumo de drogas y alcohol durante los viajes internacionales.

  • Si sus hijos van a visitar a amigos y parientes en países en vías de desarrollo, pregunte a su proveedor de atención médica sobre los mayores riesgos y las estrategias de prevención relacionadas con enfermedades como la malaria, la tuberculosis y los parásitos intestinales.

  • Es una buena idea realizar un curso básico de primeros auxilios antes de viajar. Aliente a los niños mayores a hacer el curso con usted.

Revisor médico: L Renee Watson MSN RN
Revisor médico: Liora C Adler MD
Revisor médico: Raymond Turley Jr PA-C
Última revisión: 8/1/2021
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